Entrevista con José Luis Pérez Albela


Para alguien que como yo no come sano, no corre ni medio kilómetro diario y menos se le ocurriría tomar Magnesol, entrevistar al doctor Perez Albela era casi todo un encuentro con un iluminado, al que nunca –ni por asomo- me pareceré algún día.

Cuando me preguntaron sobre la posibilidad de entrevistar al doctor no pude sino ponerme contento. Por alguna razón Perez Albela forma parte de aquel mosaico del ser peruano. Y en su persona se conjugan la picardía, la inteligencia y lo -mal entendido como- criollo. Todo eso disfrazado con un correcto discurso sobre la vida sana, que se trasmite por años a través de la radio y la televisión peruanas.

En resumen, el doctor –como le dicen todos sus seguidores- siempre me pareció un tipo buena onda. Ya sea en la tele o en radio Inolvidable o las veces que me lo crucé en Radio Nacional me dio la sensación de ser un tipo agradable. Pensaba eso hasta antes de conocerlo, como se darán cuenta en esta entrevista realizada a tropezones.

“Señor usted me ha caído muy mal, le dije antes de despedirme”. En el fondo creo que esperaba con esa oración encontrar algo de preocupación por el otro de su parte. Preocupación que en ningún momento apareció, y que a lo largo de las horas que estuve esperando por entrevistarlo nunca asomó.

– Eres el primero que me dice eso, respondió sin parecer entender bien lo que le decía, mientras me apuntaba la dirección de la tienda donde me podían regalar su libro sobre el Magnesio.

En defensa de José Luis Pérez Albela, a quien le dije de saque Jorge Luis, puedo decir que no toda es su culpa. Primero, descoordinaciones que me obligaron a esperar, un sábado a la hora del almuerzo, dos horas sentado en una vereda. Segundo, la escasez de algún plato con carne de verdad con el cual aplacar el hambre y la espera. Tercero, y esto si es su culpa, la brillante idea de que sea una entrevista filmada en la que él haría las veces de entrevistador y yo –periodista inteligente según él- el entrevistado. Y encima usar la entrevista que me iba a hacer para su programa de Canal 13. Demasiado.

A continuación presentó una breve relación de preguntas-respuestas. La relación es muy desordenada y algunas preguntas no tienen relación lógica con la última respuesta, esto debido a las interrupciones que hacían sus seguidores a quienes el doctor los llamaba a la cámara para preguntarles “desde cuándo toman magnesol” o para obsequiarles (en cámara) un mini libro repleto de chistes, algunos colorados, eso sí.

¿Doctor Jorge Luis (sic) no le fastidia tener que atender a tanta gente que se le acerca?

No hay nada que me fastidie. Uno tiene que alegrarse de servir. Cuando tu más das, más recibirás. Ni siento que se pasa el tiempo porque estoy gozando con lo que hago. Amen lo que hagan, es mi mensaje.

¿Y cómo empezó con este negocio del Magnesol?

Cuando era estudiante de medicina no me gustaba que mi “papi” me pague mis estudios. Yo vendía cafarenas, hacía taxi, un montón de cosas. Hasta que un día se me ocurrió lo del Magnesol, que es una empresa familiar. Por setenta centavos que lo tiene hasta el mendigo, puedes estar mejor. Es un negocio que genera empleo.

¿Y dónde puedo encontrar Magnesio si no quiero tomar Magnesol?

Tienes que comerte un kilo de almendras, pero es muy caro o un kilo de cacao. Ahí encuentras dos gramos de magnesio. En un kilo de garbanzos también pero después quién te cura la indigestión.

Usted recomienda una dieta equilibrada, ¿no? O sea no está muy de acuerdo con eso de solo comer fruta o solo verduras.

Puedes comer mucha fruta si es que haces deporte. El mono come harto plátano porque todo el día salta. Si tu comes mucha carne te intoxicas, si comes mucho pan te vuelves panzón. Duerme tres días seguidos se te descalcifican los huesos. Cualquier cosa en exceso es nociva. ¿Por qué Japón es el país más inteligente del mundo? Porque comen poco, se mueven mucho y respetan a sus antepasados. ¿Por qué el hijo del español aprendía en cinco meses lo que aprendía en un mes el hijo del Inca? Porque el hijo del español sólo comía chancho a diferencia de los incas que solo comían carne en fiestas.

¿Y qué le diría a la gente que dice que la comida que propone de dieta es fea? Y que ellos prefieren respetar aquel placer por el comer.

Lo grasoso es rico. Pero rico aparentemente. Rico es cuando tú haces deporte una hora. Hasta el pan duro es rico. El que come de más se deja engañar por el placer de comer. El placer te lleva al dolor. Cuando comes cosas ricas es por ansiedad. Cuando tengan exámenes –dice mirando a la cámara- coman solo una vez al día, eso hará que duerman menos. Los niños de ahora saben que comer poco es comer bastante. Los pueblos modernos y sanos son los que comen con templanza. Comer mucho es peligroso, se crean muchos radicales libres.

¿O sea que usted es enemigo de los chefs, tipo Gastón Acurio?

Gastón me dice, cada vez que nos encontramos, déjame un día para mí, cinco para ti. Yo respeto a todos. Uno puede comer de todo, sobre todo recuperar la comida del ande. Muchos granos y semillas.

De pronto se le acerca una señora a quien la llama para presentarle a un joven periodista (o sea yo). Le pregunta mirando a la cámara y acercándole el micro, que ha tenido en toda la entrevista, sobre cómo le ha ayudado el magnesol. La señora detalla una larga lista, el camarógrafo la reconoce como “caserita”. Gracias doctor, siempre lo sigo. Se despide.

Usted habla mucho del Yin y del Yan. De la noche y del día. De lo bueno y lo malo. ¿Cuál es su noche, cuáles sus vicios doctor?

Mi vicio es hablar demasiado, madrugar, correr, soy corredor nato. Mi vicio es comprar libros, compro uno tras otro, sobre todo los de nutrición y los de la India.

No pues. Vicio de los malos. Quizá abusa de su poder mediático y piensa que todos queremos salir en tele.

Puede ser. También soy muy desordenado. En un tiempo era un poco dulcero. Me gustaba el arroz con leche, chocolates pero desde que tomo Magnesol ya no como dulces.

Las últimas dos preguntas fueron sobre la diabetes y el asma. Para ambas enfermedades debía tomar Magnesol y leer un libro que inútilmente trató de regalarme, no porque no se lo haya recibido sino porque ya no había en el stand. Medio en broma medio en serio le dije que si usaba la entrevista filmada lo denunciaba. Así que si me ven en su programa uno de estos días, me avisan.

Miguel Sánchez Flores
Fotos: Fanny Copaja
Entrevista publicada en http://www.circovip.com/semanal/0015/entrevista.php
Fecha: semana del 01 al 07 de marzo de 2007

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