Dummy de Portishead: la seducción adolorida

dummy

Portishead es de esos grupos que en verdad pueden serte reveladores, descuadrantes en determinado momento. De estilo aún inclasificable cuando vio la luz este emblemático, sugestivo y angustiante disco. Dummy es una verdadera joya, un compendio genial de los ecos y tonos muy dispersos pero singularmente melodiosos del trip-hop, el término con el cual se bautizó al sonido Bristol cuando apenas se distinguían algunos representantes de su cautivante evanescencia como Massive Attack. A despecho de ellos y otros talentos, fueron Portishead quienes dieron forma definitiva a este género concebido como una suerte de experimento aberrante de sonidos de la más diversa procedencia.

Pero es el toque personal que le dan Adrian Utley y Geoff Barrow a cada tema, el que envuelve de excéntrica coherencia a Dummy. ¿Qué es lo que escuchamos? Una mezcla de jazz, sonidos orquestales conducidos al tempo del hip hop y sus rasgados de vinilo, cuerdas que surgen desgarrando aterradoramente las de por si tensas melodías. Pero ante todo se encuentra la presencia extraña pero fascinante de Bett Gibbons. Una voz que sutilmente enciende nuestros sentidos totales, que finalmente convence a nuestro cuerpo de escarapelarse, si es que los acordes todavía no nos sacaban de nuestra pose de machitos.

Fue bastante tiempo después de su salida que conocí estas once canciones perfectas. Me imagino ahora que tan distintas hubiesen sido mis aficiones musicales si en la entrada de los 20 hubiese escuchado ese estremecedor “nadie me ama, no como tú lo haces”. Esa adolorida elegía que es Sour Times, permanece como una de mis canciones favoritas y define muy bien la línea cadenciosa y susurrada de la que nutre la música de Portishead. Esos sonidos cuando menos sugieren la soledad, la desesperación o la absoluta desolación. Bett se encarga de declararlas en sus más diversos estados. Nos presenta la figura de una mujer que acaba de dejar la juventud, que vive con la ilusión fracturada, rehecha y vuelta a fracturar en medio de los juegos tontos y deliciosos del amor.

Mientras no se lamenta o no se decide, podemos oírla fantasear como una heroína de novela, de un film criminal donde se venga asumiendo el papel de una femme fatale que con todo no puede ocultar su verdad y suplica que le den una razón para ser una mujer. Ese aire ignominioso que le concede a la pasión o las relaciones de pareja se destila en cada una de esas canciones casi como tratados de la criminalidad o del desarraigo total. En Mysterons, el corte inicial, una atmósfera fantasmal nos presenta la formidable alegoría de un amor mal pagado con los restos de un crimen que se desean ocultar. Y en Glory Box, presenciamos un pedido de comprensión, que con esforzados disimulos no puede ocultar su patetismo.

Lo cierto es que las reacciones que causa este disco, como sus propias influencias, pueden ser contradictorias. Escuchamos la claudicación de un alma entumecida por la depresión en soledad como en Numb o Roads, o escuchamos lo poco que sintoniza un extraño con su rara vez visible optimismo en Strangers, y aunque nos inquietamos por ella no podemos dejar de oírla. Esta mujer que nos cuenta sus trances de perdedora nos embelesa con sus dos ángeles tocando a su lado como si no se diese cuenta. Hasta el punto de seducirnos llega que no le interesa si pierde todo el poco pudor que le queda y nos recita de manera profana y tenebrosa la sentencia bíblica de “estrellas vagabundas, para quienes estén reservadas, lo más negro de la oscuridad, por siempre”.

Con sus momentos de eterna tensión entre el ánimo en bajo o en alto, Dummy se define como una experiencia elegante, digna de una big band hecha a nuestra era (sino vean el espléndido Roseland NYC Live). Tontito te llama o tontita se define, pero como simples desconocidos, el sonido y los sabores de este disco se presentan ante nuestra sensibilidad con la posibilidad de un nuevo romance, que con todo el cuidado y prejuicio de las malas experiencias pasadas, nos promete conservar la ilusión del amor eterno que llevamos muy adentro.

Sour Times

Glory Box

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>