Con los albores del dÃa de ayer, se dio inicio a una nueva edición de la competición deportiva más gigantesca que caracteriza al mundo moderno. Esta vez la sede del acontecimiento es la capital de la República Popular China, y como quieriendo responder bien a esa llamada que tiene como la nación de mayor desarrollo económico de este siglo, la organización se esmerado en un espectáculo que ha multiplicado por más de un cuerpo, las efervesencias o parafernalias de lo más hollywoodenses que caracterizan a los shows de este tipo.
El dÃa 08 del mes 08 del año 08, como que la cábala fue un tanto tremendista, pero aún asà dÃficil es mirar con ojos escépticos el largo y siempre emocionante paseo de las más diversas delegaciones plantando su bandera tras el largo y colorido show realizado en el estadio Nido de Pájaros. Son 204 paÃses los que participan en la justa por las medallas y a todas ellas las fuimos viendo en uno de esos pocos despliegues que no nos cansan aún cuando los hemos visto muchas veces. Pero debemos recordar que en este esmerado trabajo, ha participado la comunidad china en todos sus estratos. Desde cientos de voluntarios hasta la inauguración misma por parte del presidente Hu Jintao y la presencia de artistas diversos como la británica Sarah Brightman y los nacionales Jackie Chan y Karen Mok.
El cineasta Zhang Yimou, fue el hombre orquesta de la ocasión, poniendo en práctica todo su gusto por la estética más florida y espectacular, famoso especialmente por sus más recientes pelÃculas épicas.
De alguna manera hay que decir que tampoco podemos someternos totalmente por los fuegos artificiales y que es bastante censurable la forma en la que se ha restringido la labor de información alrededor de Beijing 2008. Desde la prohibición del uso de los blogs e internet en general para que se de cuenta, en lo inmedianto, de los entretelones de estos 17 que paralizarán al mundo deportivo; hasta la misma que restringe los reportes y miradas a la vida misma del trajÃn diario en el enorme paÃs. No olvidemos que la espectativa por la justa atlética se vió exacerbada también por las protestas de los habitantes tibetanos que han ido reprimiéndose de forma brutal durante estos últimos meses. Es muy probable que los diversos corresponasales y turistas estén viendo más de una situación “poco conveniente” para la imagen de los organizadores durante su estadÃa y cobertura. Contradicciones que aún marcan diferencia con la pujanza del paÃs llamado a ser lÃder en los próximos años.
En todo caso el mundo deportivo se encontrará desde ahora, inmerso en la emoción de las clasificaciones; el conteo de medallas (que siempre tienen a la super poblada China como protagonista); y en suma, de todo el festival de la competencia de alto nivel siempre recibiendo la venia de la flameante llama olÃmpica, que esperemos nunca se apague.














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