Flavors of Entanglement de Alanis Morissette: como te vieras y saborearas así

Es todo un emblema de los clichés ese que reza “te ves hermosa cuando te enojas”. Frase que alguno lanza para infundirse valor cuando tiene a una mujer cerca, o que se convierte en una embelesada reverencia cuando la tienes lejos. Creo que la carrera de este icono noventero se puede definir perfectamente con ella. [...]



otras tardes

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Es todo un emblema de los clichés ese que reza “te ves hermosa cuando te enojas”. Frase que alguno lanza para infundirse valor cuando tiene a una mujer cerca, o que se convierte en una embelesada reverencia cuando la tienes lejos. Creo que la carrera de este icono noventero se puede definir perfectamente con ella. Fueron sin duda muchos los que la deben haber repetido mentalmente cuando escuchaban canciones como You Oughta Know o Ironic. Cuando aquella chica posaba como la rockera mediática, mientras otras como Courtney Love la consideraban solo una chica fresa que trataba de mostrarle al resto que también podía decir palabrotas. Ahora tras algunos hipos profesionales y sentimentales, se cierra un nuevo círculo con Flavors of Entanglement, un nuevo motivo para repetir el piropo ante esta mujer en pleno exorcismo de sus reveses y compulsiones creativas.

Este nuevo disco trae verdaderas novedades con respecto al característico estilo que le conocimos una y otra vez en melodías guitarreras como protagonistas. Por primera caemos en cuenta de la madurez de su oficio, tal vez algo perdido para la mayoría, en medio de su imagen de rebelde y sus sucesivos y espaciados retiros. Alanis vuelve aquí por sobre las influencias de la electrónica, y el minimalismo folk que alguna vez practicara antes del boom. Luce a nuestra vista como la gata fiera nuevamente, pero no de la manera un tanto naive como hace trece años. La plenitud de sus recursos se deja sentir dentro de esta suerte de pop rock mucho más acentuado que pone en práctica.

Straitjacket

Ahora se la escucha tan conflictuada como antes, pero con un aire un tanto más conciente, hasta cierto punto sereno. Su rabia se traduce más en una pena, personal y experta. Toda una declaración abatida pero paradójicamente inquieta en un punto espléndido de su femineidad. “Te ves hermosa cuando te apenas”, le diría ahora. No se si sería lo más atinado pero no tengo mejor forma de decir que este debe ser su mejor manifiesto musical desde el Jagged Little Pill, un disco tan sentido y apreciable como el que ya quisieran muchas de sus contemporáneas perdidas en el horizonte abrumador de la industria. Esta versión ecléctica de la Morissette se deja lucir con fuerza en los sonidos electro o sencilla y conmovedora en piezas a piano o incluso cuerdas. Son esos sabores del enredo con los cuales se divierte al mismo tiempo en el que debe de buscarles una salida.

“Esta mierda me está volviendo loca,
la manera en que tú anulas lo que está en mi cabeza,
dices una cosa y haces otra,
y dices que eso no fue lo que hiciste,
tus maneras están volviéndome chiflada,
como sacas una interpretación torcida,
te juro que no seré feliz hasta estar,
ajustada en una camisa de fuerza”

Por un momento parecen cantos de reivindicación individual, por otros son elegías sobre el vacío sentimental. Por sus letras, mucho más complejas y erráticas que nunca, transita toda esa vocación casi confesional que la hizo famosa. Cierta esquizofrenia emocional es la premisa inevitable a la que se entrega la cantautora y jamás lo niega. Ahí esta el tema punzante y esencial de la separación o incomunicación convertido en una potente tonada como Underneath o en una melancólica interpretación como la enternecedora Not As we y la claudicante Torch. Ahora que las voy escuchando nuevamente, me es difícil no ser capturo cada vez más por esa onda cambiante. Suspiros que pasan de la depresión, a una expresión de ánimo, un ¡vamos levántate! Cantando a solas para su hombre ido, el mejor y más grande, pero al que no deja de dedicarle algo sobre su vulnerabilidad. Esta estrella sabe muy bien donde está y todo lo que tiene. No le hace falta renegar por las ironías o las cosas que debió de saber aquel. Puede hacer uso de ellas como siempre lo hizo. Y este disco demuestra que sus talentos y humanas ilusiones nunca las pierde.

“Un día encontraré alivio,
estaré arribando,
y seré amiga con mis amigos que saben como ser amigos,
un día estaré en paz,
estaré iluminada y estaré casada, con hijos y quizá adopte,
un día estaré curada,
reuniré mis heridas para fraguar el fin de una comedia trágica”

Underneath

Not As We





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2 Comentarios

  1. Paula Izquierdo agregó estas palabras el September 3, 2008 | Permalink

    Flavors of entanglement
    Alanis Morissette
    Warner

    ¿Por qué alcanza el rango de quimera esperar que alguien con un glorioso disco de debut rockero continúe alumbrando álbumes de rock o al menos registre alguna canción que nos recuerde su subsuelo biográfico? ¿Por qué la pista de despegue de muchas carreras es un soberbio trabajo aderezado de guitarras que muerden y todo lo que viene después son trabajos que fluctúan entre la balada y los medios tiempos? Algunos intelectuales definen este proceso con el ambivalente nombre de madurar. Si aceptamos que las cosas son así, no queda más remedio que afirmar que Alanis Morissette ha madurado mogollón. Su nuevo álbum de estudio lo testifica. La reina del grunge postrero se pasa a las pistas de baile. La vieja pulsión rockera ha sufrido un proceso de evaporización a favor de canciones electrónicas en plan Madonna (comparten el mismo productor), aunque también hay momentos que testimonian lo bien que se desenvuelve Alanis Morissette en el medio tiempo desasosegante. Afortunadamente su voz sigue siendo de primera división. Sus aullidos y sus arrullos al servicio de textos que telegrafían la desertización emocional, la ruptura de pareja y el abuso de introspección crónico que trae como anexo, te recuerdan que lo que estás escuchando es un trabajo firmado por la misma persona que rubricó años atrás discos memorables. El muro sónico con guitarras de hormigón armado y clima de tormenta a punto de diluviar con la que se descorcha el álbum y la balada con voz y piano Not as we son los dos grandes botes salvavidas que ayudan a mantener la esperanza. Siempre me ha pasado lo mismo con Alanis Morissette. Creo que es capaz de muchísimo más de lo que ofrece. Habrá que seguir esperando. Josemi Valle en el portal http://www.efeeme.com

  2. Jorge Esponda agregó estas palabras el September 5, 2008 | Permalink

    Creo que Alanis se ha mantenido entregando lo que puede dar, dentro de esas posibilidades FOE es un disco entrañable, probablemente lo mejor desde el Jagged Little Pill, el único disco con el que rozó realmente la excelencia. Veremos lo que se traerá proximamente.

    Saludos!!

    PD: ¿reina del grunge postrero?, creo que solo cronológicamente.

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