Los pájaros (The Birds) o el miedo a lo cotidiano
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Fa
La película empieza con pájaros enjaulados, cómo advirtiéndonos algo (algo como: por encerrarlos terminarán encerrados ustedes). Todo se inicia en una tienda de mascotas. Un hombre busca unos pajaritos, los llamados “love birds” o “tórtolas”. Es una gran ironía ya que los tiernos “love birds” inician una historia en la que los pájaros se vuelven cada vez más aterradores, pájaros que vemos todos los días, pájaros que conviven con nosotros.
La película empieza con pájaros enjaulados, cómo advirtiéndonos algo (algo como: por encerrarlos terminarán encerrados ustedes). Todo se inicia en una tienda de mascotas. Un hombre busca unos pajaritos, los llamados “love birds” o “tórtolas”. Es una gran ironía ya que los tiernos “love birds” inician una historia en la que los pájaros se vuelven cada vez más aterradores, pájaros que vemos todos los días, pájaros que conviven con nosotros.
Podríamos decir que son los pájaros los protagonistas de esta película. La historia de amor de Melanie Daniels (Tippi Hedren) y Mitch Brenner (Rod Taylor), los celos de la madre y los de la ex novia, todo eso queda rezagado por los pájaros. Ellos se apoderan de nuestra atención, queremos verlos llegar. Hitchcock lo sabe y por eso nos da migajas al comienzo, y luego nos da pedazos cada vez más grandes, hasta atragantarnos.
Aquí copio un fragmento de la entrevista que Francois Truffaut le hizo a Hitchcock, para su libro “El cine según Hitchcock”, en el justamente se habla de las expectativas del público:
F.T.: En el género de películas que usted suele hacer hay algo particularmente ingrato, porque el pública acostumbra a sentir placer viéndolas, pero tiene tendencia a demostrar que no es un ingenuo y esto le obliga, a veces, a hacer ascos a su placer.
A.H.: Sí, en efecto. Van al cine, se sientan y dicen: «Muéstreme.» Luego, sienten deseo de anticipar: «Adivino lo que va a suceder.» Y yo me veo obligado a recoger su desafío: «¡Ah, sí! ¿Conque eso cree? Bueno, vamos a ver.» En The Birds (Los pájaros) he procedido siempre de tal manera que el público no pueda adivinar cuál será la escena siguiente.
F.T.:Yo no creo que se intente anticipar tanto en The Birds. Lo único que se adivina es que los ataques de los pájaros van a hacerse cada vez más graves. En la primera parte se contempla un film normal, psicológico, y sólo el último plano de cada escena evoca la amenaza de los pájaros.
A.H.: Debía hacerlo de esta manera porque el público se siente influido por la publicidad, los artículos, las críticas… El público oye hablar de la película por los rumores que se pasa unos a otros. No quiero que se impaciente esperando a los pájaros, pues entonces no prestaría bastante atención a la historia de los personajes. Esas alusiones al final de cada escena, es como si dijera al público: «Tenga paciencia, tenga paciencia. Ya vienen.»
Esta película es de lejos la más aterradora de Hitchcock, además, nos deja una terrible desazón al final. ¿Dónde está la explicación lógica de todo lo sucedido? ¿Qué pasó con esos pájaros? ¿Dónde está el criminal? No hay respuestas, y esto es lo peor que nos pudo hacer el director. En casi todas sus películas la explicación está. Clarísima, totalmente lógica, y es que sus historias son verosímiles, nos muestra a personas comunes a las que les ocurren cosas extraordinarias, pero que tienen una explicación, la cual es develada al final. Siempre hay detectives, asesinos, infidelidades, robos, personas con trastornos mentales… pero en “Los pájaros” no sucede lo mismo. Son personas comunes a las que les suceden cosas extraordinarias, pero no hay un culpable, y no hay explicaciones.
Después de ver esta película, es muy probable que uno empiece a mirar a las palomas que viven en los parques, o a los lindos loritos o canarios del vecino, o a los pelícanos que están rondando los mercados, con desconfianza. En todo caso es algo que me pasa a mí. Nunca he sido amiga de los pájaros, y después de esta película menos. Claro, es sólo una película, pero al no existir explicaciones lógicas, queda la duda. Hitchcock sabe como trabajar nuestros miedos.
En cuanto a lo visual, esta película es muy fuerte, bueno, toda la filmografía de Hitchcock lo es, pero en este caso se enfrentó a un problema mayor, un problema técnico, y es que en el año en el que se hizo esta película (1963), no existía la tecnología que existe ahora, nada se hacia por computadora. Muchas escenas de los pájaros tuvieron que trabajarse en post producción, usando un nuevo método muy parecido al chroma key, otras se hicieron con pájaros mecánicos, y muchas se hicieron con pájaros reales, entrenados para atacar.
Además carece de música, a diferencia de las demás películas de Hitchcock, en las que la música tiene una presencia muy fuerte. Aquí bastaba con los horribles ruidos de los pájaros, cada vez más intensos. Sólo se trabajaron los efectos de sonido, no era necesario más.
Y no son sólo los pájaros lo impresionante, sino la forma de crearnos suspenso, dándonos pausas larguísimas, desesperándonos, por que nosotros sabemos que los pájaros están al acecho, y los protagonistas no lo saben.
La mejor escena para mi es en la que está Melanie Daniels esperando afuera de la escuela, sentada en una banca, impaciente, fumando un cigarrillo, mientras los niños cantan una canción, y un montón de cuervos van llegando. Sabemos que al terminar de cantar esa canción los niños saldrán de la escuela. Y mientras Melanie se impacienta, nosotros vemos como van llegando más y más pájaros, los que esperan a los niños para atacarlos, y el tiempo pasa, y la canción se hace interminable, y Melanie no se da cuenta de nada, hasta que ya no podemos más. Hitchcock es un maestro, es el maestro del suspense, y sabe que el mejor suspenso se logra con cosas visuales, no con diálogos.






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