Goodnight Oslo de Robyn Hitchcock & The Venus 3: Figuras en el paisaje
(1)
Compartir
por
Jorge Esponda
Solo un cuadro se me quedó grabado para considerar la escucha de este disco como un reencuentro. Fue hace bastante tiempo que en cierta película, ¿o sería serie?, no lo recuerdo bien, cierto estribillo se me pegó. El grupo lo desconocía pero recuerdo que fue una de las primeras frases que pude mencionar en inglés: “i wanna destroy you”. Esa pegajosa canción la suponía de la era hippie, y eso fue más que suficiente para repetir esas sencillas cuatro palabras a cada oportunidad como una manía. Creo que cayó a punto en una época en la que comenzaba a sentirme perturbado con la realidad, con los padres, con las discusiones entre amigos, y demás locuras pre adolescentes.
Ahora apenas recuerdo aquella historia de chicos de vecindario en la que sonaba, pero se que aquel hit, que nunca sonó en las “generosas” radios locales, pertenece a The Soft Boys, un grupo cuya breve existencia hasta comienzos de los ’80 sigue siendo venerada por una legión de fieles, que son los mismos que siguen disfrutando de la continuidad de Robyn Hitchcock, la cabeza de aquella banda y que conserva cierto prestigio con un pop menos rebeldón, y más cercano a tributar el folk, con Dylan y Nick Drake a la cabeza. Goodnight Oslo tiene bastante de esos ecos pero pasados por el filtro de brit pop al estilo de ese otro monstruo sagrado como es Paul Weller.
Up to Our Necks
Pero en este disco Hitchcock es una tanto más críptico en sus letras y barroco en sus evocaciones que hasta parece ser por momentos la réplica digerible y chispeante de los sonidos, o más las armonías voclaes de Fleet Foxes. Sus temas son el extraordinario caos de la ordinaria vida, de esos de los que te hablaban los poperos británicos contemporáneos a Lennon. Resulta obvio decirlo, pero este segundo encuentro que tengo con Hitchcock me deja con la sensación de estar ante un suplantador de ese veinteañero que cantaba como queriendo ser un tardío émulo de Johnny Rotten. Claro que hablamos de casi treinta años atrás en los que las tendencias han cambiado con velocidad e irreverencia. Robyn ha optado por la madurez y la exploración en lo tradicional y dentro de ello es capaz de encontrar una voz propia. Goodnight Oslo es un decantamiento de toda su madurez profesional, bien respaldada por sus The Venus 3, entre los que se cuentan nada menos que Peter Buck y Bill Rieflin. Digamos entonces que su vena surrealista encuentra muy buena resonancia en ese ámbito alternativo plantado en los eternos sonidos rústicos. Unas buenas noches tan excéntricas como para pasarlas en con los ojos abierto. En una oscuridad en la que puedes dibujar siluetas.
I’m Falling
Goodnight Oslo





+YO SOY LA GRACIA, LEY O ENTIDAD DEL PERDON CON EL PODER DE LA LLAMA ROSA Y VIOLETA TRANSMUTANDO, CONSUMIENDO, DISOLVIENDO A TODA ACCION INARMONIOSA Y DE CONCIENCIA HUMANA DENTRO Y FUERA DE MI CUERPO-VEHICULO ETERICO Y REPLICANDOSE DENTRO Y FUERA DE MIS CUERPOS-VEHICULOS MENTAL, EMOCIONAL Y FISICO+
+YO SOY LA JUSTICIA DIVINA EN ACCION ATRAYENDOME ABUNDANTE SALUD, DINERO Y AMOR+
+GRACIAS YOSOY+