Los cuarenta años de Abbey Road
(0)
Compartir
por
Jorge Esponda

Una calle y una foto que quedarían inmortalizados, testimonios finales de la historia de cuatro hombres trabajando. Posesión que en nuestra época, propensa a los homenajes, ha multiplicado su valor. Fue el año fatídico y glorioso cuando todo se terminó. La suerte de exorcismo se llevó a cabo en una sencilla caminata rumbo al estudio de grabación cruzando la avenida.
En la imagen los vemos con cierto aire sofisticado y de indiferencia. Tantos relatos se han elaborado sobre aquél momento, que finalmente nos dejan pensando que hasta en su momento más crítico, los miembros de la banda más influyente de la música contemporánea, sabían bien como disimular la seriedad y las ambiciones que se delataban en cada disco.
Esa última temporada que pasaron juntos en un estudio, Lennon, McCartney, Harrison y Starr, le dieron forma a una de sus más completas creaciones. Un disco maduro y extremo, barroco y hasta rupturista. Algo hastiados de verse las caras luego de las caóticas sesiones anteriores, The Beatles demuestran acá que definitivamente ya nunca abría marcha atrás con la apariencia de una banda de hits, y eso dicho a despecho de temazos como Come Together, Something o Here Comes the Sun.
Serían interminable citar la amplia e insigne fanaticada que despertó con las acrobacias estilistas de uno de los discos mayores de los de Liverpool. Solo que volver a pasarlo y reconocer que ahí existe una reinvención de la música pop. La reunión de sueños sucesivos, que ni se delatan en una portada que no pocos podrían ver como el anuncio de épocas más pragmáticas en la industria musical que forjaron.



