Al parecer, Guy Ritchie se ha caracterizado por mostrar en sus películas una edición sincronizada con los tiempos turbulentos que vivimos. Ya lo demostró en “Snatch” (2000) o “RocknRolla” (2008), sus trabajos más logrados en cuanto a atmósfera y dirección. Lo suyo es lo callejero, lo inverosímil salpicado con electrizante realismo, caso contrario de lo que intentó hacer con su entonces mujer Madonna, debilitando su buena estrella. Pero Ritchie sabe perfectamente qué es lo que hace bien: entretener a la platea a golpe de patadas.

Y Sherlock Holmes no es la excepción. Si bien es cierto es una película que no cuaja del todo, tiene sus momentos más interesantes en la pirotecnia y las peleas cuerpo a cuerpo, donde un vital e inédito detective inglés hace de las suyas siempre acompañado de su intuición y rápidos reflejos para solucionar lo que en apariencia es un rompecabezas desarticulado. Podría decir que se trata de una precuela de toda la saga escrita por Arthur Conan Doyle o una revisión antojadiza de Guy Ritchie del famoso detective; pues, en esencia, encontramos todos los elementos que caracterizan la personalidad de Holmes, un retrato fiel del personaje literario y no el cinematográfico que todos conocemos, desde Basil Rathbone, Peter Cushing, Jeremy Brett -el mejor hasta el momento- y Christopher Plummer, en su oportunidad.

Robert Downey Jr. estuvo decidido a demostrar por qué lo escogieron para el papel. Sin la estatura habitual que identifica al personaje, es su agilidad física e intelectual lo que le distingue, y esa cínica y hasta, diríamos, petulancia como sabe desenvolverse frente a cámaras, añaden un nuevo registro en su ya abultada carrera. Gracias a su papel obtuvo el Globo de Oro como Mejor actor en una comedia o musical; pero en sí Sherlock Holmes no es una comedia, es él quien crea un personaje entrañable que despierta empatía y hasta ternura, especialmente al lado de Jude Law.

Es precisamente Jude Law quien le impregna un aire fresco al personaje de Watson: cansado, fastidiado y hasta quisquilloso con Holmes, por no dejarlo rehacer su vida al lado de su prometida. Aquí es donde radica la tensión entre ambos personajes, como una pareja que está a punto de separarse por caminos opuestos; pero, naturalmente, los ímpetus de seguir los rastros detectivescos logran persuadir al joven médico y, a regañadientes, lo escuda en sus investigaciones. Junto a Holmes, logran formar un equipo de sabuesos y peleadores que no escatiman riesgos innecesarios, alcanzando niveles de parodia a lo Batman y Robin.

Rachel McAdams es una guapa actriz que siempre ha destacado en cada película en la que ha participado. En esta oportunidad, no se ha aprovechado al máximo su presencia en la trama, más bien, ha sido algo decorativo, pese a que su personaje (Irene Adler), una estafadora estadounidense, que ha aparecido esporádicamente en algunos libros de la saga, solo ha servido como bisagra a lo que vendrá en la siguiente película: la presencia del archienemigo de Holmes, el profesor Moriarty.

En fin, estamos ante una película entretenida, ingenua por momentos, pero que concentra gran parte del espíritu holmesiano; mucha acción, muchos enredos y una historia de amor encubierta que ustedes mismos podrán deducir.

Trivia

Sherlock Holmes ha sido siempre un personaje recurrente y una fuerte referencia en historias policiales, especialmente en series de televisión estadounidense, como el Dr. House, sobre el irreverente doctor del mismo nombre, especialista en diagnóstico médico. Holmes no solo comparte con House parecido en el nombre, sino también su personalidad genial y unos métodos muy similares a la hora de resolver sus casos. Como un guiño a los espectadores, los guionistas alojan al Dr. House en el 221B. Su mejor amigo Wilson, también comparte similitud en el nombre con Watson. También comparten la dependencia a las drogas (Vicodine/cocaina al 7%) y el hecho de que ambos tocan un instrumento (el piano y la guitarra/el violín).

Comparte si te gustó:
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • BarraPunto
  • Fark
  • Netvibes