Una revisión a todas las Princesas de Disney


Las princesas de Disney comparten una característica muy marcada, todas sueñan con algo, ya sea el príncipe azul, salir de la rutina, conocer nuevos lugares y nuevas emociones, e incluso tener su propio negocio. No importa cuál sea su ideal, lo que importa es que lo tienen.

Algunas son pasivas, están esperando que su sueño caiga del cielo, otras son más impulsivas y trabajadoras, luchan por conseguir su objetivo. Tenemos a las princesas sumisas, que aceptan su destino, y también las desobedientes y/o independientes, que no aguantan pulgas y tienen problemas con respetar a una autoridad. Para todos hay.

Blancanieves (1937)

El primer largometraje de Disney. Una película deliciosa, encantadora, el clásico por excelencia en dibujos animados. Lo malo es que Blancanieves es muy sumisa e ingenua. Es una princesa, vive en un castillo, pero es huérfana y su malvada madrastra la tiene de empleada doméstica y vestida con harapos. Blancanieves sabe limpiar, trapear, cocinar y cantar, es muy amiga de los animales, y nunca se queja de nada. Ella sólo espera que algún día su suerte cambie y que llegue su príncipe a rescatarla. Bueno, recordemos que estamos hablando de 1937.

La Cenicienta (1950)

Pasaron 13 años para que Disney apueste por otro largometraje sobre una princesa. Pero la situación no cambió mucho. Cenicienta también es huérfana, también vive con su malvada madrastra, es la empleada doméstica y anda vestida con harapos. Ella no es una princesa al comienzo, pero viene de una familia acomodada. Igual es sumisa, y sueña con que algún día todo cambie. Hay algo que rescatar, Cenicienta cree que es injusta su situación, desobedece y se escapa para ir al baile en Palacio (claro que con ayuda del hada madrina).

La Bella Durmiente (1959)

Luego de 9 años, vuelve otra princesa, y aquí la historia es distinta. La bella durmiente se llama Aurora. Sus padres la aman, y sus “tías” (las 3 hadas que la cuidan) también la adoran. Es cariñosa y dulce, además de obediente. Pero Aurora vive engañada, ella no sabe que es una princesa, cree que se llama Rosa y vive como una campesina. Por supuesto que sueña con encontrar a su príncipe azul, sin saber que está comprometida con uno.

La Sirenita (1989)

Luego de 30 años vemos cambios radicales. Ariel, la sirenita, es la hija favorita del Rey Tritón, toda una princesita. Pero es muy desobediente y aventurera. Tiene todo bajo el mar, pero ella quiere más. Quiere conocer el mundo de la superficie. Y ella sola se mete en problemas, es muy terca y no entiende razones. Lo bueno es que Ariel hace todo lo posible por cumplir su sueño, lo malo es que toma decisiones equivocadas.

La Bella y la Bestia (1991)

Bella es una chica humilde. Vive con su papá en una pequeña casita en un pequeño pueblo. No es tan impulsiva como la sirenita, pero tiene su carácter. Está aburrida de la rutina, todos los días son iguales y nada emocionante le pasa. No tiene problemas en ser la “chica rara” del pueblo (por que anda distraída y lee libros), ni en rechazar a un pretendiente patán. Pero el destino le pondrá en el camino aventuras como las que ella soñaba tener, y hasta un príncipe muy peculiar.

Aladino (1992)

La princesa de esta historia se llama Jazmín, vive en un fastuoso palacio en Arabia, es muy adinerada, y tiene muchos pretendientes, pero se aburre de tanto lujo, y se siente encerrada. No permite que la obliguen a casarse con un príncipe al que ni conoce, y siente curiosidad por saber como vive la gente común. Es la primera princesa que no se casa con un príncipe, todo lo contrario, se queda con el ladronzuelo de Aladino. Ella sueña con que nadie le diga lo que tiene que hacer.

Pocahontas (1995)

Si vamos a hablar de princesas aguerridas y con carácter fuerte, pues Pocahontas, hija del jefe indio Powhatan, se lleva de encuentro a todas. La princesa india es valiente, fuerte e impulsiva pero sabe tomar decisiones correctas en momentos difíciles. Ella es un espíritu libre y no piensa en la estabilidad, busca un sueño que perseguir. Está claro que tampoco se enamora de un príncipe, y además es la única historia de princesas que no tiene final feliz.

Hércules (1997)

Aunque Hércules no es precisamente un príncipe, es hijo del dios Zeus, así que hay que tomarlo en cuenta. La mujer de la que se enamora el héroe es Megara, o Meg. Ella es la única “princesa” mala; es mentirosa y calculadora, sueña con su libertad y no le importan los medios para conseguirla. Sin embargo demuestra que algo de bondad le queda, y eso la redime al final.

Mulán (1998)

La princesa china, en verdad no es una princesa, y además no se casa con un príncipe, pero vale la pena mencionarla. Mulán es una joven un poco torpe, que no quiere seguir las tradiciones de su familia y su pueblo. Adora a sus padres, y sueña con honrar a su familia. Es capaz hasta de hacerse pasar por hombre e ir a una guerra con tal de proteger a su padre, y es en ese ambiente donde demuestra que tiene mucho valor e ingenio.

Encantada (2007)

Lo que hace diferente a esta película es que es un homenaje y una parodia a otras del género (Blancanieves, La Cenicienta y La Bella Durmiente). Además, la princesa Giselle es al comienzo un dibujo, y luego se vuelve un ser humano. Esta princesa es muy dulce y romántica, sueña con encontrar el verdadero amor. Y aunque llega a una de las ciudades más hostiles, Nueva York, mantiene su dulzura y logra no sólo sobrevivir, sino adaptarse.

La Princesa y el Sapo (2009)

Esta es la primera princesa que trabaja por un sueldo. Tiana es de clase baja, trabaja muy duro como mesera (hace doble turno), y todo para poder conseguir su sueño, el cual es tener su propio restaurante. Ella no está pensando en príncipes ni en divertirse o conocer nuevos lugares, sin embargo el destino caprichoso la lleva a vivir aventuras y a enamorarse de un sapo, y así a descubrir (o mejor dicho, redescubrir) que la vida no está hecha sólo de cosas materiales.

*La canción empieza en el minuto 1 con 15 segundos (1:15)