Descubren que obras de Van Gogh se deterioran por el cromato de plomo
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Uno de los misterios del arte, el oscurecimiento de coloridos cuadros del pintor holandés Vincent Van Gogh y otros pintores del siglo XIX, fue descifrado por un grupo internacional de científicos, puerta que se abre para una mejor conservación y restauración de las obras.

El estudio a la obra “Los Girasoles” demostró que el proceso químico que ocasionaba los coloridos cuadros, y paulatinamente su oscurecimiento, de un intenso amarillo a un marrón chocolate es el cromato de plomo, que mezclaba con sulfato de bario para que fuera más claro y ganara brillo, según explicó Marine Cotte, experta del laboratorio francés de Grenoble.
Los científicos demostraron que el sulfato de bario sufre un proceso contrario a la oxidación, lo que provoca que pierda su intensidad. Un proceso particularmente problemático en la obra de Van Gogh, que utilizaba la intensidad de sus colores para expresar su estado de ánimo y que para ello acudía a los últimos productos que el mercado le pudiera ofrecer. Precisamente en esas mezlcas reside la dificultad de conocer el proceso químico exacto que afectaba al amarillo de sus cuadros, “había que utilizar procedimientos muy sofisticados para analizar muestras muy pequeñas de pintura y distinguir todos sus componentes” , señaló Cotte.
Además, el fenómeno de oscurecimiento no afecta a todas las obras del autor, por lo que era necesario hacer un trabajo específico. Mucho más complejo aun será crear un antídoto a este proceso de deterioro, explicó la científica, puesto que “añadir un protector puede salvar algunos componentes del cuadro pero dañar otros” .
Fuente: El Universal





Yo también había advertido en mi tesis sobre la enfermedad de Van Gogh (1990), el oscurecimiento que provocaba el cromato de plomo cuando observaba “in situ” las telas del holandés en el Rijkmuseum, y que contrastaba con el efecto de colores apastelados que aparecen en las innumerables reproduciones gráficas de sus obras. Estos amarillos de cromo, al igual que el blanco de carbonato de plomo (al que Vincnet se refería en sus cartas como “blanc d’argent”) son pigmentos muy tóxicos: y es suficiente la entrada del metal por el tracto digestivo o respiratorio en pequeñas cantidades diarias para que éstas se vayan acumulando en el oragnismo y lleguen a afectar al cerebro provocando crisis epilépticas, psicosis semejantes a una esquizofrenia (con delirios y alucinaciones) o trastornos del afecto en forma de depresión o bipolares; procesos que han sido precisamente achacados al pintor por otros autores.
Además, con independencia de la personalidad premórbida del artista, estas crisis coincidieron con su tardía etapa de pintor -y nunca antes-, cuando ya llevaba meses empleando con descuido y de forma abusiva los pigmentos tóxicos. Por otra parte, las crisis se acompañaron también de síntomas de intoxicación saturnina (dolores abdominales, anemia, trastono motor en la mano dominante …)
Sin embargo, esta hipótesis de la que cada vez hay más evidencia, sólo podrá comprobarse cuando se autorice un estudio forense sobre los restos óseos del holandés (dado que el plomo se deposita en los huesos).
Próximamente publicaré otro trabajo sobre mi investigación, en la que comparo la sintomatología de Van Gogh con la de casos documentados de intoxicación en artistas y trabajadores que utilizaron el metal tóxico en su forma inorgánica.
Este hallazgo refuerza la hipótesis del saturnismo como padecimiento del artista, que empleaba los pigmentos tóxicos de plomo de forma abusiva y descuidada en sus empastes, y a menudo aplicándolos con los dedos; lo que facilitaba la entrada del veneno en el tracto digestivo. Además empleó el albayalde (carbonto de plomo) para imprimar las bases de algunas telas; como la de los famosos cipreses. Por otra parte el hecho de que Vincent tuviera el hábito de fumar con la pipa mientras pintaba, facilitaba la inhalación del pigmento tóxico y/o su entrada en la boca.