Viena se prepara para celebrar los 150 años de Gustav Klimt

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El austriaco Gustav Klimt es considerado uno de los más importantes y originales pintores de su generación, y en la capital de ese país se viene disponiendo con anticipación todo lo concerniente a la celebración, en julio de 2012, por los 150 años de su natalicio con numerosas actividades y exposiciones.

En ninguna parte del mundo fuera de Viena se podrán ver el próximo año obras del artista, un ícono del arte del siglo XIX que se encuentra expuesta en el Belvedere de la capital austriaca. El año que viene, la capital austriaca difundirá por todo lo alto la influencia del artista.

Algunos recintos ya cuentan con obra de este artista y de sus contemporáneos. Belvedere, por ejemplo, tiene un total de 22 cuadros de Klimt, lo que lo coloca en el centro con la mayor colección del mundo de este pintor. Otras de sus obras importantes se exhiben en el Museo Leopold y en el Museo de Viena, el cual posee unos 400 dibujos, La Albertina cuenta con otros 170 dibujos de Gustav Klimt, y el Museo de Artes Aplicadas/Arte Contemporáneo MAK y la Biblioteca Nacional, dan testimonio del trabajo de este pintor, de sus contemporáneos y de su época en general.

Por ello, Viena será considerada como un epicentro cultural, esto desde 1900 cuando en Viena se dio una concentración de cultura en todos los ámbitos, lo cual abrió horizontes a un ritmo que no se había experimentado.

Klimt aportó un enfoque innovador con sus cuadros ornamentados en oro y con sus retratos femeninos que simbolizan la burguesía de la época. La obra de este artista muestra el camino que se transitó desde el comienzo de la época de la Ringstrasse, hasta los inicios de la abstracción. Para 1910, esta ciudad ya era la quinta más grande del mundo y el centro cultural principal de Europa Central.

El pintor vienés del siglo XIX, Hans Makart, influyó en el estilo y modo de ver la pintura a Gustav Klimt. Su peculiaridad en este arte lo llevó a decorar algunos edificios de la avenida del Ring junto con su hermano Ernsty Franz Matsch. Tiempo después fue la originalidad y evolución de Klimt lo que influyó en pintores de nuevas generaciones, jóvenes como Egon Schiele y Oskar Kokoschka.

Klimt también fue uno de los fundadores del movimiento Secesión de Viena, en la que protestaba contra una concepción del arte ya superada. Esta sede lució el lema ‘A cada tiempo su arte, al arte su libertad’.

Gustav Klimt también influyó en la Wiener Werkstätte, que Hoffmann y Kolo Moser, fundaron en 1903, la cual trascendió al ámbito del diseño. Fue incluso un representativo exponente de los grandes cambios en la estructura social que marcó el paso del siglo XIX al XX, especialmente en el entonces vigente imperio austro-húngaro. Esto lo muestran los cuadros pintados en esos tiempos de mujeres burguesas, ya que con el paso de los años estas imágenes empezaron a exponer el avance de una burguesía que iba adquiriendo conciencia propia.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, en 1914, el modernismo vienés vio su declive y con el fin de la misma se terminó una era, Gustav Klimt, Otto Wagner, Kolo Moser y Egon Schiele murieron el mismo año: 1918.