Confiésalo, cÃnico joven posmoderno que aún le prendes velitas a Lyotard: alguna vez tú también creÃste ciegamente en los ilusionistas –esa especie en peligro extinción– y quisiste aprender a hacer trucos de magia. No importa si fueron los consabidos artificios con los naipes o si pensaste en desaparecer luego de un breve crepitar de dedos. No importa [...]


